Los traumas en los caballos
El caballo, por naturaleza, tiene un carácter manso y amigable, aunque conserva un instinto de supervivencia que en ocasiones le hace ser espantadizo y desconfiado. Algunos ejemplares son más propensos que otros a asustarse de todo aquello que desconocen, por lo que está en manos de cada jinete lograr con calma y paciencia que su montura supere sus miedos o, como mÃnimo, tratar de que éstos no desemboquen en un ataque de pánico y se conviertan en un trauma para él.

Los caballos son mansos en esencia pero conservan el espÃritu de supervivencia
Para el caballo en libertad, el hombre supuso durante muchos años una gran amenaza, al ser, a lo largo de la historia, uno de sus depredadores. Pero con el paso de los años, el hombre ha hecho grandes avances para entender y comunicarse con los caballos, y ha conseguido desarrollar un lenguaje natural para facilitar su adiestramiento, tratando de hacerle entender al animal que no somos una amenaza para él; al contrario, formamos parte de su manada. AsÃ, en todo perÃodo de formación es importante que el adiestrador sepa exactamente cómo ha de actuar con el caballo. En la doma del potro es primordial trabajar con mucha paciencia, puesto que una mala instrucción dada usando la violencia o no teniendo en cuenta la naturaleza del equino podrÃa causar en éste un trauma que dificultarÃa su posterior trato pie a tierrra o montado.
Sin embargo, todavÃa hoy en dÃa hay jinetes que no consiguen entender que mientras montan a su caballo éste puede asustarse a causa de un ruido extraño o de una sombra, y le castigan de formas exageradas. Si bien es cierto que algunos animales usan la excusa de asustarse porque no quieren trabajar, hay muchos casos en los que el equino en cuestión sà sufre un trauma ocasionado por un mal trato de su adiestrador en algún momento de su instrucción.
Cuando oÃmos casos como el de un caballo que se tira al suelo cuando se le cincha, que se matarÃa antes de entrar a la ducha, que tira patadas cuando se le pone la montura o el de ejemplares mansos que se vuelven fieras cuando ven una fusta, entre otros, en general hablamos de caballos con un trauma.

Es importante que no haya violencia en el adiestramiento para evitar los traumas
La paciencia en el trato con los caballos es fundamental, y más a nivel laboral. Es muy importante que la gente que trata con los caballos en el dÃa a dÃa entienda que éste es un animal con un instinto de huÃda muy fuerte y que se le debe hacer entender que las cosas que le asustan no son una amenaza real para él en lugar de reemplazar sus miedos por el pánico a no recibir un fustazo, o algo peor.
Normalmente toda mala experiencia suele causar un trauma al caballo. Anteriormente no se sabÃa tanto de los caballos a nivel psicológico, o quizás no se le daba tanta importancia al método de adiestramiento (hacer bien las cosas, entendiendo por “bien” lógica equina), por ello las posibles causas de un trauma se generalizaban en:
*Una mala experiencia en el herraje;
*Una mala experiencia con la visita del veterinario;
*Un mal transporte;
*Un maltrato por parte de un mozo o de su jinete o adiestrador;
*Un accidente;
*Una operación;
Pero hay muchos otros tipos de traumas. Uno de ellos del que poco se habla pero que es bastante común es aquel producido por una sensación de frustración. El ejemplar con falta de motivación y un cúmulo de malos resultados en la pista de competición puede sentirse fracasado y esta decepción puede desencadenar en una depresión y arrastrar un trauma que terminarÃa con la carrera deportiva del animal.
El caballo de rejoneo, por su parte, está sometido a una gran presión y a mucho estrés. Asà como también los ejemplares que patrullan junto a los diversos cuerpos de seguridad del Estado o que forman parte de escuadrones de vigilancia forestal se enfrentan a situaciones que pueden resultar traumáticas (cargo policial, incendios, etc) si no hay una buena preparación y recuperación tras el esfuerzo.

Los caballos son animales mansos, sólo necesitan que los tratemos con paciencia y respeto
Generalmente, cuando el caballo ha sido vÃctima de malos tratos o situaciones en las que haya pasado miedo, se vuelve muy desconfiado, su instinto es el de escapar de la situación que lo asusta y si no puede, entonces, intenta librarse de ella por todos los medios posibles: mordiendo, atacando, levantándose de manos…
Si el trauma del caballo viene marcado por una depresión, el ejemplar se mostrará aislado, decaÃdo, reticente al trato con el jinete o su cuidador. Y probablemente en ambos casos, acabe por desarrollar algún tipo de estereotipia (vicio) como consecuencia de su trauma.
¿Cómo evitar los traumas?
*Es importante que el adiestrador sepa exactamente qué debe hacer, cómo y cuándo y ,sobre todo, que tenga mucha paciencia a la hora de hacerlo.
*Lograr que el caballo entienda lo que el jinete quiere que él haga para lo que la imposición y la fuerza no pueden utilizarse.
*Tratar al caballo con firmeza pero cuidadosamente, siendo conscientes de que cualquier situación nueva puede ser traumática para él si no se lo ayuda a asimilarla correctamente.
*No utilizar la violencia a la hora de adiestrar sino la paciencia y la confianza.

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Os cavalos são criaturas adoráveis e não desconhecem a própria força ao se submeterem aos seres humanos. Eles trocam prazeirosamente sua força pela nossa inteligência, na busca do equilÃbrio. Eles já provaram que podem viver sem nós. Mas não se importam de permanecer em nossa companhia.
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